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Agronomía Tropical, 71: e5091803, 2021
Recibido: 19/10/2020 - Aprobado: 01/09/2021
Artículo de Investigación. DOI: 10.5281/zenodo.5091803
Efecto de diferentes bioabonos en el crecimiento de plantas de
tomate de riñón var. Alambra (Solanum lycopersicum Mill.)
Elizabeth Ramírez-Iglesias* , Romel Michael Riofrío-Vega , Carlos Augusto
Gonzáles-Quirola
, Paola Gabriela Ortiz-Saquinaula .
Universidad Estatal Amazónica (UEA), Sede El Pangui, Zamora Chinchipe. Ecuador. *Correo electrónico: ec.ramirez@itme.org
RESUMEN
El tomate (Solanum lycopersicum Mill.) es utilizado ampliamente en el área gastronómica; sin embargo, cuando su
cultivo se realiza bajo uso irracional de fertilizantes inorgánicos y pesticidas, causa daños a humanos y al ambiente.
Es vital el desarrollo de alternativas agroecológicas, como el uso de bioabonos. La presente investigación se realizó en
la provincia de Zamora Chinchipe, cantón Centinela del Cóndor, parroquia Panguintza, Republica del Ecuador, con el
objetivo de evaluar la efectividad de diferentes bioabonos en el desarrollo del tomate de riñón, var. Alambra en condi-
ciones de campo. Se aplicaron los siguientes tratamientos de fertilización: Ec= ecuabonaza; Te= té de frutas; Bo= bocashi
y Co= control sin ningún tipo de fertilizante. Se realizó el monitoreo del desarrollo del cultivo, tomando en cuenta las
siguientes variables morfológicas: altura de la planta, medida desde la base del suelo hasta la yema terminal; número
de hojas verdaderas; altura de inserción de la primera hoja; diámetro del tallo y tamaño de la hoja. El estudio estadís-
tico de las variables cuanticadas, se realizó por análisis de varianza (ANOVA) y sus valores promedios comparados por
Duncan al 5 % de probabilidad, usando el programa Infostat. Los resultados indican que en el tratamiento ecuabonaza,
se obtuvieron los mayores valores en todas las variables evaluadas en el desarrollo del cultivo, seguido de bocashi. El té
de frutas fue el menor, presentando valores inferiores al tratamiento control.
Palabras clave: abonos orgánicos, agroecología, fertilización.
Eect of dierent bio-fertilizers on the growth of kidney tomato plants var.
Alambra (Solanum lycopersicum Mill.)
ABSTRACT
Tomato (Solanum lycopersicum Mill.) is widely used in the gastronomic area; however, when its cultivation is carried
out under the irrational use of inorganic fertilizers and pesticides, it causes damage to humans and the environment.
It is vital to develop agroecological alternatives, such as the use of bio-fertilizers. This research was carried out in the
province of Zamora Chinchipe, Centinela del Cóndor canton, Panguintza parish, Republic of Ecuador. To evaluate the
eectiveness of dierent bio-fertilizers in the development of kidney tomato, var. Alambra under eld conditions. There
were applicated the following fertilization treatments: Ec = ecuabonaza; Tea = fruit tea; Bo = bocashi and Co = control
without any type of fertilizer. Crop development monitoring was carried out, taking into account the following morpho-
logical variables: plant height, measured from the base of the soil to the terminal bud; the number of true leaves; inser-
tion height of the rst sheet; stem diameter and leaf size. The statistical study of the quantied variables was carried
out by analysis of variance (ANOVA) and their average values compared by Duncan at 5 % probability, using the Infostat
program. The results indicate that the highest values were obtained in the ecuabonaza treatment, in all the variables
evaluated in the development of the crop, followed by bocashi. The fruit tea was the lowest, presenting values lower
than the control treatment.
Keywords: agroecology, fertilization, organic fertilizers.
Vol. 71 AGRONOMÍA TROPICAL 2021
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INTRODUCCIÓN
El tomate riñón, es una hortaliza de enorme valor
comercial y de gran importancia dentro del sistema
alimenticio del mundo (Villacís-Chiriboga et al. 2021).
Es ampliamente utilizado en gastronomía por su
color, aroma y sabor, ocupa un lugar privilegiado
en la dieta diaria (Vásconez et al. 2020). En América
Latina, es preferido para su consumo, al aportar gran
cantidad de nutrimentos; además, de contar con
compuestos antioxidantes, vitaminas y minerales
(Gómez et al. 2000; FAO 2013; Navarro-González y
Periago 2016; Allende 2017; Ochar et al. 2019).
El crecimiento de los cultivos está estrechamente
vinculado a una adecuada nutrición mineral. De
allí, que el conocimiento de la extracción que
realiza la planta de los elementos en el suelo, se
convierte en información indispensable para la
planicación de la fertilizacn del cultivo (Torres
2017); por otro lado, la actividad productiva de
los suelos siempre ha representado una preo-
cupación en términos de calidad, siendo uno de
los principales motivos para ampliar la frontera
agrícola y el empleo de fertilizantes qmicos, a
n de mejorar el rendimiento por hectárea de los
cultivos bajo sistemas convencionales (Restrepo
et al. 2014).
El uso indiscriminado de productos químicos en
la agricultura con el fin de satisfacer la demanda
mundial de productos agrícolas, constituye un
problema global que afecta el ambiente, de manera
directa e indirecta, por lo cual, se hace necesaria la
búsqueda de nuevas alternativas de fertilización y
bioestimulación de origen orgánico. Torrellas et al.
(2011) señalan que el uso de fertilizantes en el cultivo
de tomate, provocó importantes impactos ambien-
tales como resultado de sus procesos de fabricación,
así como también, de las emisiones debidas a su uso.
En la agricultura, la fertilización convencional tiene
como meta proveer una nutrición directa a las
plantas con minerales fácilmente solubles, mien-
tras que en la orgánica o biofertilización, las plantas
son nutridas indirectamente, fomentando los orga-
nismos del suelo con materia orgánica (Sierra 2009).
Para satisfacer las necesidades nutricionales de los
suelos, han surgido los abonos orgánicos que, por
la forma de obtención y su composición química,
resultan ser materiales ideales para mantener las
propiedades químicas, físicas y biológicas de los
suelos (Yugsi 2011, Villacís-Chiriboga et al. 2021).
La elaboración de abonos orgánicos en la Amazonía
Sur del Ecuador, es una actividad cotidiana en las
diferentes unidades familiares de producción, es por
ello, que el empleo y monitoreo de la inuencia de
los diferentes abonos orgánicos sobre el desarrollo
vegetativo de diferentes cultivos, surge como una
necesidad para caracterizar los sustratos propios de
la zona así, como la inuencia dadas las caracterís-
ticas edafoclimáticas particulares de la zona.
Por tal motivo, resulta de vital importancia el desa-
rrollo de alternativas agroecológicas, en este caso, el
uso de bioabonos, que puedan sustituir o disminuir
el uso de productos químicos para el aumento de los
rendimientos de este y otros cultivos. Actualmente,
se busca optimizar el manejo de los agroecosis-
tema, considerando los benecios no solo a corto
plazo, sino extendidos en el tiempo, a n de asumir
sistemas más sostenibles de producción, donde se
considere la biodiversidad del suelo como eje funda-
mental para mejorar la salud de este como sistema
vivo (Ramírez-Iglesias et al. 2020).
La transformación de un sistema convencional a un
sistema agroecológico surge por la necesidad de
hacer más sostenible el agroecosistema, al reducir el
uso de insumos químicos, potenciando la mejora de
la estructura del suelo, incremento de la cantidad de
materia orgánica, intensicación de los procesos de
recambio y ciclaje de nutrimentos, así como el control
de malezas, insectos y patógenos por un control
natural (Bacon et al. 2007). Es importante tener en
cuenta que un agroecosistema requiere de tiempo
para esa transformación, ya que en él se ven envueltos
procesos de cambios paulatinos (Hopkins et al. 2003);
este tipo de estrategias, se ha aplicado a cultivos de
diferente naturaleza, basándose en distintas adapta-
ciones en función de las necesidades y susceptibili-
dades de cada agroecosistema (Ochar et al. 2019).
Actualmente, se produce gran cantidad de resi-
duos agrícolas, provenientes de las cosechas, la
mayor parte de la producción es consumida por las
personas y los animales y el resto permanecen como
residuos, desechados al ambiente (Gliessman et al.
2017); de esta manera, el aprovechamiento de estos
residuos para la elaboración de abonos orgánicos,
permite reducirlos y en conjunto con los estiércoles
Ramírez-Iglesias et al. Efecto de bioabonos en el crecimiento de tomate de riñón...
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de animales pueden usarse como materia prima
para la elaboración de los biofertilizantes (Ramírez-
Iglesias et al. 2017). Sus contenidos, tanto en macro
como los micronutrimentos, son indispensables para
el cultivo de todas las especies vegetales incluyendo
el tomate, lo que permite la producción de biomasa
en raíces, tallo, hojas y fruto (Allende 2017).
Es pertinente resaltar la eliminación de riesgos a la
salud de los trabajadores agrícolas y consumidores,
al disminuir el uso de agroquímicos en los alimentos
consumidos y reducir la contaminación ambiental,
aunado al incremento de la producción, de la calidad,
entre otros factores. Es conveniente comparar en el
contexto de mercado y de políticas gubernamentales,
los medios y costos de producción entre la agricultura
orgánica y convencional e incluyendo en esta última,
los costos del deterioro ambiental y social (Restrepo
et al. 2014, Feriz-García et al. 2018).
El presente trabajo de investigación tiene como obje-
tivo evaluar la efectividad de diferentes fertilizantes
orgánicos en el desarrollo del tomate de riñón (S.
lycopersicum Mill.) var. Alambra, bajo condiciones
de casa sombra.
MATERIALES Y MÉTODOS
Área de estudio
La parcela experimental donde se desarrolló la
investigación se encuentra localizada en la provincia
de Zamora Chinchipe en el cantón Centinela del
Cóndor, con coordenadas geográcas: 3° 90’ LS y 78°
82’ LO y altitud de 863 m en la parroquia Panguintza,
Republica del Ecuador. El promedio de temperatura
anual oscila entre los 22 y 28 °C, con precipitaciones
medias anuales de 2.000 a 3.000 mm. La mayoría
de los suelos son Inceptisoles y Entisoles en menor
proporción, con textura desde arenosa hasta arcillosa
y pH desde ligeramente acido a acido. Como actividad
económica se destaca el cultivo de plátano, yuca,
cacao, maíz, café, cítricos y la ganadería (GAD 2019).
Germinación de las semillas
La germinación se realizó en bandejas de 50 plantas
de capacidad a cielo abierto, con riego cada tres días,
utilizando semillas comerciales, tratadas con fungi-
cida. Se empleó como sustrato turba PRO-MIX “PGX”,
compuesta de Sphagnum canadiense (65 - 75 %/vol.),
vermiculita, macro y micronutrimentos, cal dolomí-
tica y calcítica; además, agente humectante. A los
16 días, luego de la germinación de las semillas, se
realizó el trasplante, cuando las plántulas contaban
con un promedio de altura de 8 cm y 2 hojas verda-
deras recién extendidas.
Manejo agronómico
Previo al trasplante, se realizó el acondicionamiento
de las parcelas, aplicando 27 kg de arena (arena
lavada de río) por m
2
, a n de mejorar la textura del
suelo (franco arcilloso) debido a su gran compacta-
ción. Posteriormente, se aumentó el pH del suelo de
5 a 6, mediante un proceso de encalado, aplicando
60 g de cal por m
2
.
La primera poda de los brotes del cultivo se realizó a
los 18 días después del trasplante (ddt) y se continuó
con la poda a medida que aparecían nuevos brotes,
con la nalidad de trabajar con dos guías. A los 21 ddt
se realizó el tutorado de la planta, con la ayuda de
una cinta plástica sujetada desde la base, alrededor
del tallo, para guiar su crecimiento, sin comprometer
el desarrollo de hojas y ores. Se realizó evaluación
visual de las plántulas cada 48 h, para detección de
posible ataque de plagas y patógenos.
Evaluación del desarrollo morfológico de la planta
Generalmente, el crecimiento se determina mediante
medidas directas e indirectas entre otras varia-
bles (Barrasa et al. 2004). Por parcela, se realizó el
monitoreo del desarrollo del cultivo, considerando
las siguientes variables morfológicas: altura de
la planta, medida desde la base del suelo hasta
la yema terminal con un flexómetro; número de
hojas verdaderas; altura de inserción de la primera
hoja; diámetro del tallo (con vernier manual marca
Mitutoyo) y tamaño de la hoja. La cuantificación
de cada variable se realizó a los 8, 16, 24 y 32 ddt,
momento en que ocurrió la primera oración.
Diseño del experimento
Se establecieron bloques de cuatro parcelas de 70
cm x 12 m, donde cada tratamiento de fertilización
presentó una distancia entre hileras de 30 cm; en ellas
se aplicaron diferentes tipos de bioabonos, los cuales
fueron denominados de la siguiente manera: ecua-
bonaza (Ec), té de frutas (Te), bocashi (Bo) (Cuadro
Vol. 71 AGRONOMÍA TROPICAL 2021
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1), y el control (Co) sin fertilización. Por tratamiento,
en cada una de las unidades experimentales, las 24
plantas fueron sembradas a una distancia de 50 cm.
Se realizaron cunetas de aproximadamente 5 cm
de profundidad, con el objeto de generar mayor
aislamiento y minimizar la posible interacción entre
tratamientos de fertilización.
La razón de la distancia limitada entre los trata-
mientos, se debe a que la experiencia se realizó en
la parcela de un productor, cuya disponibilidad de
terreno era reducida.
Se realizaron reabonos para cada tratamiento a los
8 y 15 días después del trasplante de la planta (ddt).
Esta metodología representa la transición de un
agroecosistema convencional a uno agroecológico.
Análisis estadísticos
El experimento se colocó en el diseño de bloques al azar
con cuatro repeticiones y la unidad experimental cons-
tituida de 24 plantas, considerándose útiles las ocho
centrales. Se realizó el análisis de varianza (ANOVA),
usando el programa Infostat (Di Rienzo et al. 2020).
Como prueba para la comparación de las dinámicas
en el desarrollo del cultivo bajo los diferentes tipos de
fertilización, se empleó la prueba de Duncan a 5 % de
probabilidad (García-Villalpando et al. 2001).
RESULTADOS Y DISCUSION
Este tipo de trabajos se presenta como unos de los
primeros avances frente a caracterización y elabo-
ración de abonos propios de la zona, donde se
considera principalmente los residuos locales y su
mejor inuencia frente a los primeros estadios de
desarrollo de los cultivos, como un elemento impor-
tante frente a procesos de conversión agroecológica.
A los 13 después del trasplante (ddt) se observó la
presencia de Ralstonia solanacearum (marchita-
miento bacteriano), debido a la incidencia del pató-
geno ser muy baja, no se realizó ningún control.
Altura de la planta
En la Figura 1A, se observa el efecto en el tiempo
en días después del trasplante sobre la altura de
la planta de tomate hasta su primera oración. Al
momento de la siembra no hubo diferencia estadís-
ticas entre las alturas de las plantas en los diferentes
Bioabono Composición Características Utilización
Té de frutas
Frutas: guayaba (Psidium guajaba) (1 kg), papaya (Carica papaya)
(1 kg), cambur maduro (Musa sp.) (1 kg), melón (Cucumis melo)
(1 kg), membrillo (Cydonia oblonga) (1 kg).
Todas las frutas bien maduras pero no podridas.
Miel de panela (4 L)
Con estos componentes se obtuvieron 10 L de té de frutas.
Rico en nutrimentos
y aminoácidos
Su aplicación al suelo se
realizó al 25 %.
250 mL de té de frutas
en 750 mL de agua,
aplicando 250 mL de la
mezcla por cada planta.
Bocashi
Gallinaza (70 kg), cascarilla de café (20 kg), tierra de montaña
fértil (40 kg), carbón quebrado o molido (15 kg), salvado de arroz
(20 kg), humus o compost comercial (2 kg), miel de caña (1 L),
levadura para pan (50 g en 50 L de agua).
Con estos componentes se obtuvieron 200 kg de Bocaschi.
Nitrógeno, fosforo,
potasio, calcio,
magnesio, hierro,
manganeso, zinc,
cobre y boro.
Aplicación al suelo de 500
g del compuesto por cada
planta.
Ecuabonaza
Abono orgánico comercial derivado de la pollinaza de las granjas
de engorde.
Ficha técnica presentación de 23 kg: materia orgánica 61,52 %;
nitrógeno 2,73 %; fósforo 1,75 %; potasio 3,63 %; calcio 4,42 %;
magnesio 1,06 %; hierro 0,02 %; manganeso 0,07 %; boro 0,02
%; zinc 0,028 %; cobre 0,05 %; azufre 0,24 %.
Materia orgánica,
nitrógeno, fosforo,
potasio, calcio,
magnesio, azufre,
boro, zinc, cobre y
manganeso.
Aplicación al suelo de 500
g del compuesto por cada
planta.
Cuadro 1. Composición de los abonos orgánicos empleados.
Ramírez-Iglesias et al. Efecto de bioabonos en el crecimiento de tomate de riñón...
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tratamiento; mientras que, a los 8 ddt, el tratamiento
Co presentó el promedio mayor de altura, y diere
estadísticamente de los demás, en orden le siguen,
Bo>Te, y por último Ec.
Después de la evaluación realizada a los ocho días,
se observa claramente distinción en términos de
altura de la planta, comenzando su diferenciación
en el tratamiento con Ec, seguido de Bo y luego del
tratamiento control. El desarrollo de este cultivo bajo
las diferentes alternativas de fertilización orgánica
presentó claras diferencias; sin embargo, al observar
las plantas a las que se les aplicó el fertilizante del
Té de frutas, hay un claro retardo en términos de
crecimiento, en comparación con el resto de los
tratamientos.
Los resultados obtenidos con el tratamiento Ec
presentaron el mayor promedio a los 16 ddt y a los
24 ddt, observándose diferencias signicativas con
los otros tratamientos.
La estimulación del desarrollo de la altura con el
uso de abonos orgánicos en la etapa del crecimiento
vegetativo de la planta, se corresponde con la fase de
rápido crecimiento, esto probablemente garantiza-
rían mayor productividad tanto biológica como agro-
nómica en las posteriores etapas del crecimiento de
este cultivo. Al parecer los incrementos de este indi-
cador pudieran estar relacionados con la composi-
ción de los abonos orgánicos. Los componentes de los
abonos orgánicos son fundamentalmente sustancias
húmicas, de las cuales se conocen sus efectos y parti-
cipación en los distintos procesos siológicos-bioquí-
micos en las plantas, con intervención positiva en la
respiración y velocidad de las reacciones enzimáticas
del Ciclo de Krebs, lo cual propicia una mayor produc-
ción de ATP, así como también en efectos selectivos
sobre la síntesis proteica y aumento de la actividad
de diversas enzimas (Nardi et al. 2002).
Resultados similares para la altura de las plantas
fueron obtenidos por Vázquez et al. (2015), cuando
aplicaron compost y té de compost en el crecimiento
del cultivo del tomate; y de forma similar por Arteaga
et al. (2006), al trabajar con la variedad de tomate
Amalia y diferentes diluciones de humus líquido
extraído de vermicompost.
Alemán et al. (2016) en trabajo realizado con la
variedad de tomate denominada Syta, y fertilización
a base de compost más aplicación foliar de Stimufol
a los 15, 30, 45 y 60 ddt, constataron el mayor
promedio de altura a los 16 ddt, y a los 24 ddt. Al
respecto, es importante señalar, que Alemán et al.
(2016) realizaron trasplante a los 31 días después de
la germinación, las plántulas tenían una altura de 16
cm, mayor a lo realizado en este estudio.
Por otro lado, Boudet et al. (2017)
evaluaron el
efecto de diferentes dosis de abono orgánico
bocashi en el comportamiento del crecimiento
y producción del tomate (Solanum lycopersicum
Mill.) var. Vyta, concluyendo de su experiencia
que
los tratamientos con abono orgánico tipo bocashi,
inuyeron signicativamente sobre el crecimiento y
rendimiento en el cultivo de tomate. En la presente
experiencia, los resultados obtenidos al emplear
bocashi, indican que fue la segunda mejor opción de
los tratamientos empleados, lo cual es similar a los
resultados obtenidos en esta experiencia.
Número de hojas
En la Figura 1B, se muestran los valores obtenidos
con respecto a la determinación del número de
hojas verdaderas. A los 8 ddt no se observaron dife-
rencias estadísticamente significativas entre los
tratamientos; sin embargo, a medida que fue avan-
zando el desarrollo vegetativo, se pueden observar
diferencias estadísticas (p0,05) en el número de
hojas a los 16 y 24 ddt, donde el tratamiento con
mayor número de hojas fue Ec, seguido de Bo y Co,
los cuales no mostraron diferencias entre sí, y de
ultimo Te, que obtuvo el menor valor promedio. En
la última medición, la tendencia observada fue la
siguiente Ec> Bo> Co > Te.
Al comparar los resultados obtenidos a las 16 ddt (8
hojas verdaderas) y a los 24 ddt (12 hojas verdaderas)
en el tratamiento Ec (promedio mayor), se encontró
mayor número de hojas verdaderas a diferencia de
Alemán et al. (2016), que observaron entre 6 y 9 hojas
verdaderas a los 16 y 24 ddt, respectivamente.
En el caso de las plantas de tomate, en las primeras
etapas de crecimiento, los órganos que más materia
seca acumulan en la planta son las hojas y el tallo, lo
cual se encuentra directamente relacionado con el
proceso de aprovechamiento de nutrimentos a partir
del suelo (Torres 2017, Vásconez et al. 2021).